HISTORIA DE LA ASOCIACIÓN DE FERRETEROS

Antecedentes históricos de la Asociación de Ferreteros, Inc.

Hacia finales del año 1972, la industria de la construcción empezaba su reto ascendente, el comercio de dinamiza y en esa misma medida los barrios se arrabalizaban como consecuencia del crecimiento demográfico de la ciudad de Santo Domingo.

Con dicho crecimiento adviene el flagelo de la especulación con los productos de primera necesidad y de ciertos renglones del sector de la construcción, como las varillas y el cemento.

Las varillas y el cemento, dos renglones del comercio de ferretería sólo era posible adquirirlos en el mercado negro uno, y otro, bajo los efectos de la especulación. Las autoridades de entonces, específicamente las del control de precios, asediaban al comercio minorista, pero se hacían de la vista gorda ante la realidad, ya que el cemento se expendía a precios  especulativos en sus propias narices en la puerta de la fábrica del cemento. En lo referente a las varillas, tres grandes empresas de comercialización gozaban del privilegio de la monopolización del mercado de este producto.

Así nace, la Asociación de Ferreteros, ante la necesidad de agrupar a una clase que estaba dispersa e ignorada por los grandes comerciantes y por el Gobierno, par que juntos, con la fuerza de la unión, lucháramos para vencer todos los obstáculos que hasta ese momento hacían de nuestra profesión una horrible pesadilla.

Podemos decir, sin temor, que los dos primeros objetivos que perseguía la asociación o la naciente asociación eran:

  1. tratar de conseguir que Metaldom le vendiera a los ferreteros varillas al mismo precio que lo hacía con los tres grandes distribuidores.
  2. Que el Gobierno ordenara a la Fábrica Dominicana de Cemento, la única existente en ese tiempo, para que se tuviera en cuenta a la Asociación de Ferreteros y a los ferreteros en sí, para canalizar la venta de cemento y que éste pudiera llegar más fácilmente y a precios de competitividad a todos los ferreteros.
  3. Tratar de implementar precios iguales a nivel de todas las ferreterías, como sucede con otras ramas del comercio, donde los precios son iguales en cada establecimiento.
 

NACIMIENTO DE LA INSTITUCIÓN

Corría los finales del año1972, cuando la idea cuaja, casi por completo. Debemos decir que desde 1968, se había comenzado a tantear a los ferreteros de la zona oriental para la formación de la institución, pero las condiciones  imperantes, no hacían posible que esto llegara a ser una realidad, pues, como es por todos conocido, habíamos pasado por una cruenta tiranía de Rafael Leonidas Trujillo Molina, y esos treinta años de oprobio, hacían que el dominicano se sintiera con temor de reunirse. Estábamos precisamente en 1968, cuando comienza a germinar la idea de dos o tres años del Gobierno de los doce años del Dr. Balaguer y había cierto temor a las reuniones. También tenemos que destacar que en el área donde estaba germinando la idea, que era precisamente en Los Mina, en la parte Oriental de ciudad capital, no existían teléfonos, la comunicación era muy mala y todo el mundo estaba renuente a que le hablaran de asociaciones, porque estaban sugiriendo por doquier, era una especie de efervescencia en el país y los comerciantes siempre han sido temerosos de estas cosas.

Pero en Mayo de 1972 se retoma de nuevo la idea y pro medio de las relaciones de Dionisio Santana con el Padre Emilio Tobar de la Parroquia San Vicente de Paúl, se permite el 11 de noviembre de 1972 reunirse en una enramada que quedaba en el patio de la iglesia.

Comité gestor:

Este comité gestor, estaba integrado por ocho personas, de las cuales podemos recordar a: Dionisio Santana, Amadeo Liria, Doña Rafaela Figueroa, Juan Luis Espinal Matías, Manuel de Jesús Castillo, Ramón A. Burgos, Doña María de Silfa y Modesto Félix.

La segunda reunión, también en el sector Los Mina, se realizó en la casa de Dionisio Santana y para ese entonces ya habían veinte personas aproximadamente.

La tercera reunión se efectúa en la casa de Félix Lorenzo, en el Ensanche Luperón, y ya el grupo había crecido considerablemente, pues debemos considerar que en esa reunión habíamos aproximadamente setenta personas, cabe destacar que esa noche, Félix Lorenzo hizo un brindis magnífico.